David Tuggy T. — Lecciones para un curso del náhuatl moderno

Lección 3

3. Estructuras básicas verbales (I)

Lo más complejo (y por lo tanto lo más interesante) del náhuatl es la estructura de los verbos. En esta lección y las dos siguientes introduciremos algunas de las estructuras verbales más básicas, dejando las formas más complicadas hasta otras lecciones.

3.1 Raíz, sujeto y objeto

Primero consideraremos la raíz verbal y cómo se registra en el verbo la persona y número de su sujeto y objeto.

3.1.1 Raíces intransitivas

Intransitiva 
= sin objeto

La parte central del verbo es su raíz. El verbo indica algún proceso (o sea, acción, evento, o estado que ocurre o permanece a través del tiempo): la raíz es el morfema que especifica la naturaleza básica de ese proceso. La raíz suele ser transitiva o intransitiva: son muy pocas las raíces que se pueden usar de las dos formas. La raíz intransitiva se puede usar sin afijos pronunciados con el significado 3ª persona singular sujeto, tiempo presente. Todas las raíces verbales terminan con vocal: casi todas con i o con a.[1] Es de recordar que la vocal final de palabra se pronuncia automáticamente seguida de una oclusión glotal (1.1.2). Esta oclusión, siendo predecible, no se escribe (o sea, no es fonémica).

miki muere   nesi  parece, aparece
ahsi llega   wetzi  cae
wetzka sonríe   tzikuini   brinca, corre

3.1.2 Marcador de plural

-h plural presente

Cuando el sujeto es plural, se añade un sufijo -h a la raíz verbal. La -h casi no se oye, pero contrasta con el oclusivo glotal que ocurre en las formas singulares.

ahsi   llega  ahsi-h llegan
miki muere  miki-h mueren

Hay otros sufijos de pluralidad que se ocupan en el futuro, pretérito, etc. del verbo. La mayoría terminan también en h, pero el -h solo, sin otro sufijo, se ocupa nada más en el tiempo presente.[2]

3.1.3 Prefijos de sujeto

Aprender los prefijos

Todos los verbos, sean transitivos o intransitivos, pueden analizarse como prefijados por un marcador del sujeto. La lista de estos prefijos incluye los siguientes:

ni- yo   ti- (...-h) nosotros
ti-   an-[3](...-h) ustedes.
ø- él, ella, ello ø- (...-h) ellos, ellas

Estos prefijos se anteponen a la raíz verbal para indicar persona y, hasta cierto punto, número del sujeto. Nótese que el marcador de tercera persona es un cero: es decir, si no se pone otro prefijo, se sabe que el sujeto es tercera persona. A veces escribiremos las formas con el cero explícitamente incluido, para indicar que estamos representando un verbo con su prefijo de sujeto, no una raíz desnuda. Por supuesto, no se pronuncia el cero en esas formas. Se escriben las formas de esta manera en la lista abajo; más frecuentemente las escribiremos como en las secciones 3.1.1 y 3.1.2 arriba, sin incluir el cero.

ni-wetzka sonrío   ti-wetzka-h sonreímos
ti-wetzka sonríes   an-wetzka-h Uds. sonríen
ø-wetzka sonríe   ø-wetzka-h sonríen

Como ya indicamos, si el sujeto es plural se le sufija al verbo un indicador de pluralidad: en el caso del tiempo presente una -h. Esto hace posible distinguir entre las formas con ti- y ti- nosotros, y entre las formas de tercera persona.

ti-wetzi caes ti-wetzi-h caemos
ø-wetzi cae   ø-wetzi-h caen

  ni-/n-
  ti-/t-

Cuando un prefijo ni- o ti- se usa con raíz que principia con vocal, como ahsi, se pierda la i del prefijo. Esto es otro ejemplo del proceso de supresión vocálica.[4]

n-ahsi llego   t-ahsi-h llegamos
t-ahsi llegas   an-ahsi-h Uds. llegan
ø-ahsi llega   ø-ahsi-h llegan
3.1.3.1 El prefijo se- de Rafael Delgado, Ver.

se- nosotros; forma sg.,
no causa supresión

En Rafael Delgado, Ver., que pertenece al dialecto nawatl de Orizaba, y de donde provienen los textos usados en este curso, se ha innovado un nuevo marcador de sujeto. Tiene la forma fonológica se- y proviene de se uno.[5] Originalmente era palabra separada, funcionando como sujeto en cláusulas como, por ejemplo, se ø-miki uno muere, se muere, donde el prefijo de sujeto de miki es cero. Así servía para indicar sujeto indefinido o impersonal uno, la gente. Hay una afinidad bien documentada entre las formas impersonales y las de primera persona plural. En este caso el morfema se se ha llegado a transformar de palabra separada uno en marcador de sujeto, 1ª persona plural. Sin embargo, la se- todavía manifiesta rasgos de su origen. Por ejemplo, aunque las formas con se- indican sujeto plural, no usan la normal marcación de plural, sino que ostensiblemente son singulares, aunque con sentido plural. Contrástese este comportamiento con el de ti- 1ª persona plural.

se-miki morimos, se muere *se-miki-h (forma incorrecta)
(*)ti-miki (mueres, no morimos) ti-miki-h morimos

Reitero que todo esto no es la norma náhuatl, sino una idiosincrasia de este pueblo, que nos importa porque es de allí que estamos estudiando datos. La gente de Rafael Delgado también entiende y a veces usa las formas 1ª persona plural en ti-, y a veces usa la forma con se- con su sentido original impersonal en vez del nuevo 1ª persona plural, es decir, se-miki puede usarse para decir se muere, uno muere, la gente muere, además de morimos.

Se- no pierde su vocal por supresión vocálica cuando precede a una vocal: p.ej. se dice se-ahsi llegamos, no, como se esperaría, *s-ahsi, ni *se-hsi. Esto es otra indicación de que se- no es un prefijo normal, sino que mantiene características de palabra separada.

3.1.4 Prefijos de objeto

Aprender los prefijos

Como los prefijos del sujeto, hay prefijos que marcan el número y persona del objeto directo de una raíz transitiva. Son los que siguen:

nech- me, a mí tech- nos, a nosotros
mitz- te, a tí amech- a ustedes
k- le, la, lo k-im-/k-in-[6] les, las, los

Estos prefijos siguen a los prefijos del sujeto, dando el orden canónico Prefijo de Sujeto - Prefijo de Objeto - Raíz Transitiva.

Suj-Obj-Raíz

ti-nech-ana[7] tú me tomas ti-tech-ana tú nos tomas
ni-mitz-ana yo te tomo n-amech-ana les tomo a Uds.
ni-k-ana yo lo tomo ni-k-im-ana yo los tomo
an-tech-ana-h Uds. nos toman ø-mitz-ana-h te toman
ti-k-im-ana-h los tomamos  (en RD, sekimana)

Como es de esperar, en el conjunto prefijal n-amech- yo les (a Uds.), la ni- pierde su i por supresión vocálica. Lo mismo pasa, por supuesto, en t-amech- nosotros les (a Uds.). También como ya puede esperarse, la supresión vocálica no opera en la combinación se-amech- nosotros les (a Uds.).

En algunos dialectos, incluido el de Orizaba, algunas de las combinaciones de prefijo de sujeto y prefijo de objeto han padecido otros cambios que oscurecen la estructura que arriba postulamos y que se encuentra en otras variantes.

tech- tú me,
tú nos, él me

*ti-nech- tech tú me
an-nech- antech- Uds. me
*ti-tech- tech- tú nos

Esto resulta en ambigüedades: tech-itta puede querer decir me ves, nos ves, nos ve, o, como veremos después, veme, venos; y an-tech-itta significa o Uds. me ven o Uds. nos ven.

k-/ki-

El prefijo k- es de especial interés, no tan sólo por ser el más usado (que claramente lo es) sino también por su interacción con la regla de introducción de i, que le causa una distribución complicada. Cuando (a) precede a una raíz que empieza con vocal (u otro prefijo que empieza con vocal, como -im plural de 3ª persona objeto), siempre tiene la forma k-. También (b) cuando sigue a una vocal y precede una raíz que empieza con una sola consonante, es k-. Pero cuando (c) es inicial y la raíz empieza con consonante, o (d) sigue a an- 2ª persona plural sujeto y la raíz empieza con consonante, o (e) la raíz empieza con dos consonantes,[8] tiene la forma ki-.

(a) k- cuando la raíz empieza con vocal:
  k-ana lo toma an-k-ana-h Uds. lo toman
  ti-k-ana lo tomas  k-im-ana los toma
(b) k- después de vocal cuando la raíz empieza con CV:
  ni-k-neki  lo quiero ti-k-kowa lo compras
(c) ki- inicial cuando la raíz empieza con CV:
  ki-neki lo quiere ki-kowa lo compran
(d) ki- después de consonante cuando la raíz empieza con CV:
  an-ki-neki-h Uds. lo quieren an-ki-kowa-h Uds. lo compran
(e) ki- cuando la raíz empieza con CC:
  ki-tta  lo ve ti-ki-tta lo ves
      an-ki-tta-h Uds. lo ven

Todo esto, aunque complicado, es muy natural, dado el proceso de introducción de i. En el primer caso (a), no pasa nada: las formas pronunciadas son las mismas que proponemos de base. En el caso (b) tampoco no pasa nada, porque todo cabe en el patrón silábico normal del náhuatl.[9] En el caso (c), en cambio, la forma base tiene dos consonantes iniciales, lo cual es prohibido por el patrón silábico, y por lo tanto se introduce la i para evitar esa secuencia. p.ej.:

*k-neki ki-neki lo quiere

Igualmente en el caso (d), la forma básica es anómala, esta vez por tener tres consonantes seguidas en la palabra. La secuencia nkn, por ejemplo, no se puede pronunciar en el náhuatl, y por eso se introduce la i, añadiendo otra sílaba para que la palabra sea conformada al patrón silábico.

*an-k-neki-h an-ki-neki-h Uds. lo quieren

En el caso (e), donde la raíz tiene dos consonantes iniciales, la k- forma una tercera, que es prohibido no importa donde ocurra en la palabra. En algunas formas básicas hay tres consonantes iniciales, o tres mediales, o aun hasta cuatro mediales. En todo caso la introducción de la i resuelve la anomalía.

*k-tta ki-tta lo ve
*ti-k-tta ti-ki-tta lo ves
*an-k-tta-h an-ki-tta-h Uds. lo ven

se-ki-CV,
no *se-k-CV

En esto, como en otras cosas, el prefijo se- se manifiesta excepcional. Se esperaría que al usarlo antes de k- y raíz que empieza con una sola consonante, la forma resultaría con k- y no con ki-. se- tiene la misma forma silábica que, por ejemplo, ni- y ti-, y por lo tanto esos casos deben caber bajo el caso (b). Sin embargo se pronuncia ki-; se dice, por ejemplo, se-ki-neki lo queremos y no *se-k-neki.[10] Si consideráramos a la se- como palabra aparte, esto sería completamente natural: sería se más *k-neki, que por introducción de i (caso (c)) da ki-neki. Una vez más, pues, se- nos indica su origen no prefijal.

3.1.5 Raíces transitivas

Transitivas
requieren objeto

La mayoría de las raíces verbales son transitivas: para formar un verbo completo es necesario que tengan prefijo de objeto además del prefijo de sujeto.

ni-mitz-itta te veo ti-k-teki lo cortas
ti-k-patla-h lo cambiamos ø-ki-neki-h lo quieren

Objeto directo del náhuatl
puede ser indirecto
del español

Muchas veces el objeto directo de una raíz transitiva corresponde a un objeto indirecto del verbo español que se usa para traducirla.

mitz-illia-h te dicen nech-kaki me oye
an-tech-maka-h Uds. nos dan ki-pasarowa le pasa

3.1.6 Raíces en -a y en -i

-a transitivo
-i intransitivo

Es muy común que las raíces intransitivas terminen en i y las transitivas en a. Hasta hay no pocos casos en que postularemos sufijos -a y -i con los significados transitivo e intransitivo.

tlapan-i se rompe ni-k-tlapan-a lo rompo
chipaw-i se pone limpio ni-k-chipaw-a lo limpio
tlapow-i se abre ni-k-tlapow-a lo abro

No obstante, hay raíces intransitivas que terminan en a (p.ej. wetzka sonreír, choka llorar), y así también raíces transitivas que terminan en i (p.ej. -neki querer, -teki cortar). Es, pues, necesario aprender en cada caso si la raíz es transitiva o no.

Una discusión más amplia de estos (y otros tales) sufijos se encuentra en la Lección 9.

3.1.7 Reflexivos

mo- reflexivo

Para expresar acción reflexiva, se usa un prefijo de objeto especial: mo-. mo- indica que el objeto es la misma entidad (persona, cosa, grupo) que el sujeto.[11]

ni-mo-tta me veo ti-mo-tta-h nos vemos
ti-mo-tta te ves an-mo-tta-h Uds. se ven
ø-mo-tta se ve ø-mo-tta-h se ven

Nótese la diferencia entre este sistema y el del español. En español se usa el morfema reflexivo se sólo para las formas de 3ª persona (y las de 2ª honorífica, que históricamente eran de 3ª). Para las formas de 1ª y 2ª persona, se usa el objeto normal para esa persona, es decir, se dice me veo y no *se veo, nos vemos y no *se vemos. En el náhuatl no es así: el reflexivo se usa en todas las tres personas, y no se permiten las formas con marcadores de objeto correferenciales con el sujeto. Se dice ni-mo-tta y no *ni-nech-itta, ti-mo-tta-h y no *ti-tech-itta-h.

Como el reflexivo del español, el reflexivo del náhuatl tiene varios usos además de su función primaria. Por ejemplo mo-tta se ve puede querer decir, en los dos idiomas, no que una cosa o persona se ve a sí misma, sino que es vista, es decir, que personas no especificadas la ven.

Algunos verbos siempre o casi siempre se usan en forma reflexiva. Por ejemplo:

ni-mo-tihtixia (me) busco frijol o mazorca en la milpa de otro, después de la cosecha
*ni-k-tihtixia (le busco frijol ...)
ni-mo-siwatia me caso, consigo esposa
?? ni-k-siwatia (le caso, le consigo esposa)
ni-mo-miki-lia muero[12]
*ni-k-miki-lia (muero para con él)

Reflexivo 
= sentido distinto

A veces el reflexivo tiene una traducción diferente que la del transitivo normal. Por ejemplo, ni-k-tlalia significa lo coloco, lo pongo, pero el reflexivo, ni-mo-tlalia, significa me siento; ni-k-chiwa es lo hago, pero ni-mo-chiwa es me pasa.

Mo- a veces funciona como segundo objeto en construcciones de dos objetos; véase la sección 5 (Lección 6).

3.1.8 Los marcadores de objeto no especificado: tla- y tē-

tla- y tē-

Hay un marcador especial de objeto, tla-, que significa que el objeto indicado no se especifica. Por lo tanto a veces se puede traducir algo, o las cosas. Muchas veces se debe traducir por un verbo intransitivo en español. A veces el objeto no se especifica porque es el objeto normal o canónico para el proceso de la raíz en la cultura náhuatl: en tales casos se podría traducir objeto canónico, pero normalmente se traduciría por el objeto que corresponde al caso.

ni-k-kua lo como ni-tla-kua como, como algo
ni-k-mati lo sé ni-tla-mati soy sabio, sé las cosas
ni-k-payana lo muelo ni-tla-payana muelo nixtamal (objeto canónico)

El prefijo tē-, que conocimos en 2.4 como poseedor no especificado, también funciona como prefijo verbal que indica un objeto no especificado; pero es humano, y por lo tanto se puede traducir a alguien, o a la gente.

ni-k-itta lo veo ni-tē-itta veo a la gente
ki-tlahpalowa lo visita tē-tlahpalowa visita (a alguien)

A menudo el uso de tla- o tē- cambia el significado de la raíz hasta hacer necesario que se traduzca diferentemente de lo que uno esperaría.

ni-k-chia lo espero ni-tla-chia miro (hacia las cosas)
ni-k-illia le digo ni-k-tī-llia[13] le acuso (ante la gente)

Tla- y tē- presentan otras complicaciones en su modo de usar. En las secciones 5 y 6.5 (Lección 6) los examinaremos con más profundidad, junto con un tercer objeto no especificado: ne- objeto reflexivo no especificado.

3.1.9 El prefijo imperativo xi-

xi- en vez
de ti-, an-

En las formas imperativas del verbo, en vez de un prefijo de sujeto (ti- o an- Uds.), se usa el prefijo xi- imperativo:[14] p.ej. ti-k-maka le das, xi-k-maka dale. En ciertos aspectos el xi- se puede considerar como un prefijo de sujeto especial. Cuando el objeto es primera persona singular, la forma usada en Orizaba no es *xi-nech-, como se esperaría y como es en otros dialectos, sino xi-tech-. Especialmente en esos casos, pero también a veces en otros casos, en habla informal, se omite la xi-.[15]

xi-tech-maka/tech-maka dame/danos (tú)
xi-tla-kua/tla-kua come (tú)

-kan pl

En las formas imperativas el sufijo del plural es -kan.

xi-tech-maka-kan/tech-maka-kan denme/dennos Uds.
xi-tla-kua-kan/tla-kua-kan coman Uds.

Las formas imperativas, como veremos después, son una subclase de las subjuntivas (3.10).

3.2 Cómo nombraremos a los verbos

En el español se usa la forma infinitiva del verbo para nombrarlo: hablamos del verbo hablar o el verbo nacer. El náhuatl no tiene forma infinitiva. Nosotros seguiremos una antigua tradición, la de Fray Alonso de Molina (1571), al usar la forma 1ª persona singular, tiempo presente. P.ej. hablaremos del verbo niwetzi caer, aunque la traducción exacta de niwetzi (que usaremos cuando referimos a esa forma del verbo en particular) es caigo. Esto también trae la ventaja de hacer obvio si el verbo es transitivo o no, pues si no es transitivo carecerá de prefijo de objeto, y si es transitivo tendrá tal prefijo. De preferencia usaremos el prefijo k- 3ª persona singular objeto. Si el verbo es siempre, o de preferencia, reflexivo, usaremos, naturalmente, la forma en nimo-.

nimiki morir (lit. muero)
nikitta ver (lit. lo veo)
ninesi aparecer (lit. aparezco)
nikteki   cortar (lit. lo corto)
nimochiwa pasarle a uno (lit. me hago, es decir, me pasa)

Hay verbos cuyo sujeto no suele ser o aun no puede ser humano. En esos casos usaremos la forma de 3ª persona singular en vez de 1ª. A veces el objeto es humano, y la identificación de sujeto y objeto no es obvio. En esos casos a veces usaremos la forma 3ª persona singular con prefijo de objeto 1ª persona singular.

kiawi llover (lit. llueve) (suj. no humano)
tlayowa oscurecer (lit. oscurece)
nechtlimiktia   tener calor (lit. me mata de fuego) (suj. no humano, obj. humano)

3.3 Sustantivos y adjetivos como raíces intransitivas

Sustantivo o
adjetivo forma
verbo intransitivo

A los sustantivos (en su forma absolutiva, pluralizada o poseída) y adjetivos se les puede anteponer un prefijo de sujeto, y funcionan como verbos intransitivos en tiempo presente.[16] P.ej.

ni-tlaka-tl soy hombre ti-weyi   eres grande
ti-siwa-meh somos mujeres an-weh-weyi Uds. son grandes
ti-siwa-tl eres mujer ni-mo-kone soy tu hijo[17]

Algunos analistas han propuesto que los sustantivos y adjetivos "normales" se analicen como que tienen el prefijo de tercera persona, que es, como ya saben, cero. Hay casos donde es necesario traducir el sustantivo o adjetivo con el verbo ser en 3ª persona, y en esos casos adoptaremos tal análisis. Pero en los casos normales no le pondremos caso, aunque quizás haya razones teóricas para adoptarlo. De todos modos, siempre es bueno mantener en mente la posibilidad de que el sustantivo o adjetivo que estamos viendo se entienda mejor traduciéndose como un verbo intransitivo con sujeto de tercera persona.

ø-tlakatl es hombre tlakatl hombre
ø-weyi es grande weyi grande

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Notas para la Lección 3

[1] La forma perfectiva de la raíz, como veremos después, consiste en muchos casos de quitar la vocal final de la raíz básica. Por lo tanto las raíces perfectivas suelen terminar en consonante.

[2] Se usa con el sufijo de tiempo pero sin otro sufijo de pluralidad en el tiempo copretérito (p.ej.: o-wetzka-ya-h sonreían). En esta manera (y otras) los tiempos presente y copretérito se muestran relacionados.

[3] Este prefijo varía mucho en los distintos dialectos modernos: puede ser nan-, na-, non-, no-, nen-, ne-, in- u on-; varias de estas formas se usan en pueblos cercanos a Rafael Delgado.

[4] También es posible el análisis en que la forma base es n- o t- y ni- y ti- son resultados de introducción de i.

[5] Es posible que también haya influido el morfema se reflexivo, impersonal del español. Nótese que el significado de se dice es muy cerca del de uno (es decir, alguien dice. En francés, que como el español es dialecto moderno del latín, la forma correspondiente es on dit. Entonces una forma se-ki-htowa puede ser se=uno lo dice, o bien se=impersonal lo dice.

[6] El prefijo k-im- claramente tiene dos morfemas, k- objeto directo 3ª persona e im- objeto plural 3ª persona. A veces se interpone otro morfema (p.ej.: se producen secuencias como k-wal-im- o k-on-im-; véase 11.1). También im- puede usarse para marcar pluralidad de un objeto secundario (3ª persona): p.ej.: ni-mitz-kixtilis te (lo) sacaré, ni-mitz-in-kixtilis te (lo)s sacaré; nech-maka me (lo) da, nech-in-maka me (lo)s da.

Como se ve en estos último ejemplos, la im- a menudo se pronuncia in-; esto naturalmente (por asimilación) cuando precede a una consonante apical (t, tl, ch, tz, s, x) o velar (k, ku), pero, sorprendentemente, también cuando precede a m (por disimilación).

[7] Por conveniencia usamos la raíz ana aquí, aunque en Rafael Delgado normalmente no se usaría sin el prefijo distal on- (11.1); o sea, se diría tinechonana en vez de tinechana.

[8] En el caso de las raíces que empiezan con dos consonantes, es posible también proponer que empiezan con iCC, y que la i se suprime cuando le precede una vocal. Hay dos problemas con este análisis. En primer lugar, normalmente es la primera de dos vocales que se suprime, no la segunda. En segundo lugar, queda claro que a veces una i causa que se suprima la vocal que le precede (p.ej.: *mo-ixtzakua mixtzakua se cierra los ojos), mientras en otros casos estaríamos proponiendo la i es la que se suprime (*mo-itta mo-tta se ve). Es preferible considerar que la i en esta segunda clase de raíces no es básica, sino introducida. Esto naturalmente produce un dilema cuando se trata de decidir si la i de una forma como kitta lo ve pertenece a la raíz (k-itta) o al prefijo (ki-tta). La verdad es que poco importa dónde se escribe: el dilema es artefacto de nuestro sistema ortográfico de dividir en morfemas, no problema teórico, pues en la forma base no pertenece ni al uno ni a la otra. Nosotros escribiremos estos casos con la i en el prefijo, pero en otras formas donde la i se introduce después de un prefijo no tan presto a ocasionar tal introducción, la escribiremos con la raíz (p.ej.: *nech-tta nech-itta me ve; aunque sería posible nechi-tta no la escribiremos así).

[9] Este caso es muy difícil de describir si postulamos que la forma base es ki- y tratamos de eliminar la i en los contextos donde no aparece. Tendríamos que decir que la i desaparece cuando es precedida por una vocal y una sola consonante, y seguida de una sola consonante y una vocal (o sea, en el ambiente VC __ CV). Habrían muchas excepciones a tal regla.

[10] Para algunos hablantes, especialmente en el habla rápido, sí se pronuncia la k- sin i; para ellos evidentemente el morfema se- se está convirtiendo en un prefijo más normal.

[11] Como resultado, la persona y el número del objeto, aunque no marcados, se entienden como iguales a los del sujeto. Sólo en tercera persona se permite prefijo de objeto que tenga la misma persona que el sujeto. Es decir se prohiben *ni-nech- yo me, *ni-tech- yo nos, *ti-nech- nosotros me, *ti-tech- nosotros nos, *ti-mitz- tú te, *t-amech- tú a Uds., etc., pero se permiten ø-k- él lo, ø-k-im- él los, ø-k- ellos lo y ø-k-im- ellos los. En estos casos, la tercera persona designada por el prefijo de objeto es otra que la tercera persona del sujeto, es decir, es una "cuarta persona". Cuando una misma tercera persona es a la vez sujeto y objeto de la raíz, hay que usar el reflexivo mo-.

[12] Esta forma, por ser aplicativa (9.2), debería de querer decir algo como muero para conmigo mismo. En Orizaba es la forma normal para hablar de la muerte de una persona; decir miki se oye como que es un animal que muere. En otras partes la combinación de reflexivo con aplicativo (significando hacer el verbo para consigo mismo) es una manera productiva de construir formas honoríficas.

[13] tī-llia es una contracción de tē-illia. El hecho de que hay dos objetos aquí es una de las complicaciones discutidas en la sección 5 (Lección 6).

[14] En habla rápida, a menudo se pronuncia x-, sin la i, aunque esto pueda producir dos consonantes iniciales; p.ej. x-tech-maka dame/danos. Cuando produciría tres consonantes iniciales, no se permite: *x-k-maka dale.

[15] No se puede omitir el xi- cuando el objeto es marcado por k- o k-in-; p.ej.: no se puede decir *k-maka/*ki-maka dale ni *k-in-maka dales.

[16] No pueden aparecer en otros tiempos, aunque sí pueden estar coordinados con una forma del verbo ser en el tiempo deseado: p.ej.: ni-tlakatl ni-ye-s (yo-hombre yo-ser-fut) seré hombre

[17] Es importante darse cuenta que mo- aquí no es el reflexivo, sino el posesivo de 2ª persona singular.


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